Superfosfat
Marca: Seklos
Empaquetado:0,5 kg
Disponibilidad:2
4.89€
Ex impuestos: 3.95€
Fosfato monopotásico (PK 52-34) - Monofosfato de potasio en polvo.
Un fertilizante eficaz de fósforo y potasio, y un ayudante fiable para todo jardinero.
Este fertilizante mineral consta de dos elementos clave: fósforo (alrededor del 50%) y potasio (alrededor del 33%), y al mismo tiempo carece por completo de nitrógeno. Es precisamente este equilibrio, científicamente estudiado, lo que lo convierte en la elección ideal en la etapa de formación de capullos y floración activa.
Un fertilizante a base de fósforo puede actuar en varias direcciones:
- mejora del sistema radicular de las plantas;
- apoyo o restablecimiento del desarrollo y crecimiento saludables;
- aumento del rendimiento de las cosechas;
- mejora de la calidad de la cosecha (por ejemplo, se observa un mayor contenido de proteínas en cereales, semillas oleaginosas, colza y soja);
- ralentización de los procesos oxidativos y mejora de los procesos de recuperación en el suelo.
Los fertilizantes de fósforo y potasio están destinados a la alimentación complementaria de todas las plantas. Debe fertilizar disolviendo el polvo en agua durante la siembra (plantación), el crecimiento activo y la cosecha.
Dosis de aplicación: riego – 10-30 g / 10 L de agua, pulverización foliar – 10-20 g / 10 L de agua.
Tipo de fertilizante: Abono CE B.4. Fertilizante PK 52-34.

Principales ventajas de su uso:

  • Estimulación de una floración exuberante: El fósforo es el principal "material de construcción" para la formación de los capullos. Gracias a él, aumenta el número de inflorescencias, se hacen más grandes y el periodo de floración se prolonga notablemente.

  • Saturación del color: El potasio es responsable de la síntesis de pigmentos, por lo que las flores adquieren tonos más brillantes, profundos y puros.

  • Ausencia de follaje excesivo: Como no hay nitrógeno en la composición, la planta no desperdicia energía en el crecimiento interminable de masa verde (hojas y tallos), sino que entrega toda su energía acumulada a las flores.

  • Rápida absorción: El monofosfato se disuelve en agua con facilidad y sin dejar residuos. La planta recibe la nutrición casi al instante — tanto si se riega de raíz como si se pulveriza sobre las hojas.

  • Preparación para la invernada: En climas fríos (por ejemplo, en el norte de Europa, donde los veranos pueden ser cortos), los aportes de fósforo y potasio ayudan a que los brotes de los cultivos perennes se lignifiquen más rápidamente. Esto aumenta significativamente su resistencia a las heladas y las posibilidades de sobrevivir al invierno sin pérdidas.

  • Refuerzo de la inmunidad: El uso regular hace que las paredes celulares de las plantas sean más densas, lo que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades fúngicas (en particular, el mildiú polvoroso) y plagas.

Cómo y cuándo aplicarlo: por regla general, el monofosfato de potasio comienza a aplicarse en el momento de la formación de los primeros capullos. Las aplicaciones continúan cada 10–14 días a lo largo de todo el periodo de floración activa. La dosis estándar para la mayoría de los cultivos es de unos 10–30 gramos de polvo por cada 10 litros de agua.

El monofosfato de potasio hace verdaderos milagros cuando se trata de cultivos con una floración intensa y prolongada. El efecto de su aplicación en algunas plantas se hace visualmente perceptible en solo 3–5 días después del abonado — los capullos se hinchan y los pétalos adquieren una vitalidad sin precedentes...

* Al preparar la solución nutritiva para estos cultivos, es importante recordar una regla de oro: "es mejor quedarse un poco corto que fertilizar en exceso".
La solución debe aplicarse siempre y exclusivamente sobre la tierra húmeda para no quemar las delicadas raíces absorbentes.

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